Los samis son un pueblo indígena que habita el área Sápmi, integrada por el norte de Suecia, Noruega, Finlandia y la península de Kola (extremo noroeste de Rusia). Sus casi 100 mil habitantes conviven con la población nacional de estos países. Con una larga historia en la región del Ártico, han generado vínculos armoniosos con su entorno natural. Se les asocia con el pastoreo de renos, aunque también se dedican a otras actividades económicas como la pesca y la caza.
Hablan nueve lenguas distintas y conservan sus trajes tradicionales, usados en celebraciones que refuerzan su identidad. Mantienen aspectos de su vida tradicional nómada, que han integrado con elementos tecnológicos de la vida moderna.
Tradicionalmente nombrados como “lapones” (por habitar el área de Laponia), la carga peyorativa del término los movilizó a reivindicar su propia denominación como samis: habitantes originarios de la región Sápmi.
A pesar de la discriminación sufrida por la prohibición de su idioma, sus prácticas religiosas y el despojo de sus tierras, continúan luchando por la preservación de su identidad cultural y sus derechos. Consciente de esta lucha, la Sala del Pueblo Sami honra la historia y la resiliencia de este pueblo indígena de Europa.
La colección sami
En julio de 1964, la etnóloga de origen sueco Barbro Dahlgren y el antropólogo Julio César Olivé Negrete establecieron contacto con el curador de las colecciones samis del Museo Nórdico de Estocolmo, Bo Sommarström, con el propósito de adquirir una colección de piezas representativas del pueblo sami, la cual se exhibiría en el inmueble sede del primer museo nacional de México. Sommarström compró algunas piezas directamente a una familia sami de la región de Karesuando, integrada por Nils Jonsson Blind, su esposa Anna Maria Blind y sus hijos. Esta zona se ubica en el extremo norte de Suecia, y de allí procede la mayoría de los objetos de esta muestra.
Entre las piezas adquiridas sobresalen un reno disecado, símbolo de la vida pastoril de los samis, una komse (cuna típica de madera), un gákti (traje tradicional de piel de reno), y la versión de un goavddis (antiguo tambor ritual) realizada especialmente para exhibirse en el museo.
Así se logró conformar una colección muy completa sobre el modo de vida tradicional de este pueblo, única de su tipo en Latinoamérica, la cual se exhibió de forma permanente desde la inauguración del Museo Nacional de las Culturas en diciembre de 1965.
*Resiliencia: Capacidad de adaptarse a situaciones difíciles o adversas.