Durante miles de años la humanidad subsistió de la caza y de la recolección. Sin embargo, en distintas épocas y regiones como en el sur de Europa, el norte de África, la península de Anatolia y el área de Siria-Palestina se implementó la agricultura. Esto permitió el surgimiento de las llamadas “primeras civilizaciones” que se desarrollaron de manera independiente, aunque interactuaron entre sí. Cada una de las culturas, que se encuentran en las tierras que circundan al mar Mediterráneo, son producto de contextos particulares; pero comparten características en común: grandes construcciones para honrar a sus dioses, antepasados, elaborados conceptos y prácticas religiosas, el uso de calendarios para ordenar el tiempo, o la invención de sistemas de escritura para registrar los acontecimientos políticos y religiosos.
En la primera parte de este recorrido por la antigüedad, se agrupan obras que en su mayoría pertenecen a las culturas griega y romana; mismas que se nutrieron de desarrollos más antiguos como los de Persia, Mesopotamia y Egipto, que aparecerán en salas posteriores. Esperamos que esta muestra, te invite a conocer los aspectos más representativos de estos pueblos, cuyas obras y conceptos están presentes hasta nuestros días y que constituyen uno de los pilares de nuestra cultura.
Las antiguas culturas mediterráneas.
Ya sea por exploración, comercio o guerra, el Mediterráneo fue surcado, desde la más remota antigüedad, por navíos minoicos, fenicios y ocasionalmente egipcios. Entre los años 1700 y 1350 a.C. la cultura minoica, establecida en la isla de Creta, alcanzó su máximo esplendor mientras que la cultura micénica se desarrolló en el Peloponeso; ambos pueblos fueron los precursores de la posterior cultura helénica. Por su parte, los fenicios comerciaron activamente a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo a partir del año 1200 a.C.
Después de un periodo de convulsión política y económica; provocado por migraciones, invasiones y la interrupción de las rutas comerciales que abarcó a todo el Mediterráneo y parte del medio oriente, los griegos y los fenicios se convirtieron en potencias marítimas. Entre los años 800 y 600 a.C. los griegos se establecieron en el Mar Egeo, en torno al Mar Negro, en el sur de la península Itálica y en la isla de Sicilia. Por su parte, los fenicios se asentaron en la costa noroccidental de África y en la península Ibérica entrando en contacto con los pueblos iberos y con la cultura etrusca.
Posteriormente los romanos a través de las conquistas militares extendieron la cultura latina, que incorporó elementos y tradiciones de los pueblos antes mencionados, por todo el Mediterráneo. Su dominio fue total hasta el año 395 d.C. cuando el Imperio Romano es dividido en dos entidades independientes.
*Peloponeso: península de la Grecia antigua.