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El equilibrio contrastante entre el aislamiento y el contacto con el mundo exterior ha modelado a la sociedad japonesa, a la vez extraordinaria y compleja. La cercanía del archipiélago japonés con el continente asiático contribuyó, desde tiempos remotos, a la adopción de elementos culturales de China y Corea. Pero, a la vez, su ubicación geográfica y su condición de isla propiciaron el florecimiento de una cultura propia.

Sus ritmos históricos rompen con los procesos de desarrollo de otras sociedades: la manufactura de objetos de cerámica tuvo lugar diez milenios antes del surgimiento de la agricultura en Japón, sus primeros registros escritos datan del siglo VI d.C. y el feudalismo se prolongó hasta mediados del siglo XIX.

En el contexto de una combatividad impetuosa y una notable sensibilidad estética, la cultura tradicional enfatiza la unión de lo utilitario, lo bello y lo espiritual. El distintivo y contrastante Japón es cuna de fieros samurai y de un mundo altamente refinado, regido por códigos de comportamiento en armonía con la naturaleza.

El aprecio de lo sencillo, exaltado por el budismo Zen, ha caracterizado las artes del pincel, la ceremonia del té, las artes marciales y el teatro clásico Noh: tratandose de expresiones de una cosmovisión particular que han dejado una huella permanente en la textura de la vida de los japoneses y que, además, han determinado tendencias filosóficas y estéticas en el mundo contemporáneo.

En este espacio se despliega una visión panorámica de manifestaciones artísticas y aportaciones tradicionales del pueblo japonés: los invitamos a recorrerlo.

Supremacía del guerrero

Hacia mediados del siglo XII ocurrieron importantes cambios en el ámbito político del Japón antiguo. Se estableció un gobierno independiente de la corte imperial bajo el Shogun o “dirigente militar supremo”, con carácter permanente y hereditario, que seguiría durante el régimen feudal que entonces se instauró y que se prolongó hasta 1868.

El sistema político y social se fundamentó en la lealtad entre el señor feudal o Daimyo y sus vasallos. Se elevó la posición de los guerreros, denominados samurai o “servidores”, regidos por un código de comportamiento basado en valores del confucianismo, creencias nativas y del budismo Zen, que enfatizaba la austeridad, autodisciplina y meditación.

*Teatro Noh: Teatro japonés que combina danza, canto, música y máscaras para representar historias.