KHUREE TSAM

La música y los movimientos de la danza Tsam son únicos. Los monjes budistas compusieron melodías adaptadas a las características de cada deidad, y cada gesto posee un profundo simbolismo. Así, en conjunto, representan la victoria sobre el mal. Las máscaras del Khuree Tsam son elaboradas con papel maché, un material adecuado para crear obras duraderas y resistentes al tiempo en el clima mongol.

El Khuree Tsam se representó de manera continua como una representación ritual desde 1811 hasta 1937, cuando fue folclorizado. Con la apertura de Mongolia en la década de 1990, se reinstauraron los templos y retomaron los rituales antiguos. Las danzas Tsam son rituales de una gran belleza: conjuntan una sinfonía de color, movimiento y sonido, que se convierte tanto en representación pública como en ofrenda divina. Así mimo la danza se convierte en la manifestación del palacio de una deidad—, un encuentro trascendental entre lo sagrado y lo humano.