Esta área del museo la integran especialistas en antropología -y otras disciplinas académicas afines- que se encargan de crear los guiones curatoriales de las salas permanentes y exposiciones temporales.
A lo largo del espacio de exposición, los curadores desarrollan un argumento narrativo, utilizando las obras de una colección, combinando y presentando de manera que “cuenten una historia.”
Las funciones del área son variadas; entre las más representativas se encuentran:
- Investigar y contextualizar los objetos de la colección a su cargo
- Seleccionar las obras que estarán presentes en una exposición
- Elaborar el discurso conceptual de la exposición
- Intervenir y asesorar durante el montaje de la exposición
- Asesorar y revisar los medios educativos y de difusión de la exposición
- Desarrollar el catálogo de la colección.
- Gestionar y establecer conexiones con museos y centros culturales afines
- Dictar conferencias, organizar y participar en encuentros académicos
sobre los temas de la colección
Una de las actividades más importantes que cada curador desempeña es la contextualización espacial y temporal de las piezas de la colección a su cargo. Esto se logra a partir de proyectos de investigación generales o particulares que, en la mayoría de los casos, tendrán como resultado el descubrimiento de nueva y valiosa información, la cual se añadirá al “status quæstionis” o estado de la investigación del conocimiento que se tenga sobre una cultura o tema específico. En este sentido, la generación ávida de nuevo conocimiento cumple con la misión de investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural de la nación, para el fortalecimiento de la identidad y memoria de la sociedad que lo posee.